-¿Tienes algún traje azul claro?
-Sí, creo que sí ¿te vale un vestido?
-¿Me lo enseñas?
-¿Azul por qué?
-El elemento de mi pueblo es el cielo, y todos van de azul, sólo lo digo para que no llames mucho la atención.
-Entonces cogeré algunas camisetas azules - dije
Le enseñé un vestido que tenía, era azul claro, me lo había comprado en la playa hace un año, pero me seguía gustando y me quedaba bien.
-Sí, ese vale -dijo algo nervioso
-No te preocupes, ya termino- dije intentando tranquilizarlo.
Había metido en una cartera grisácea, unos vaqueros, 2 vestidos y 4 camisetas azules no muy oscuras. Yo también estaba algo nerviosa,no sabía lo que me esperaba, ni si iba a combatir, aunque me lo imaginaba y eso me preocupaba. Pero por algún motivo tenía la necesidad de hacerlo, y si Sky me enseñaba a luchar, sabía que poco a poco podría salir adelante. Pero había algo que no entendía, habían más personas que me estaban buscando para que les ayudara y, ¿por qué Sky me había dicho que sólo podía ayudar a uno de todos?. Por algún motivo presentía que tarde o temprano lo iba a descubrir y no me iba a gustar nada.
-¡Ya he terminado!- dije cogiendo la cartera.
-Entonces vamos- dijo abriendo la ventana.
-En cualquier caso, ¿dónde vamos?-pregunté
-Ahora mismo nos dirigimos a la puerta que nos conducirá a mi pueblo, que está en una pequeña colina no muy lejos de aquí.
-Entonces, ¿por qué abres la ventana?
-Espera y verás-dijo sacando algo de su bolsillo.
-¡¿Eso qué es?!-pregunté sorprendida
-Es un silbato
-Pues no lo parece, se parece más a una...
-Una pluma, ya lo sé, es que en realidad eso es lo que es.
-Sí, pero ¿cómo puede convertirse una pluma en un silbato?
-Es una pluma especial, no la hemos convertido en un silbato ya era así.
-¿cómo es posible?
-Pronto lo sabrás-dijo con una mirada de querer sorprenderme.
Al rato Sky sopló suavemente a la "pluma" y de ella salió un sonido suave y relajante, parecía ese tipo de melodía que te hace dormir.
A lo lejos, entre las nubes, pude divisar una especie de ave, era enorme y se distinguían en él ciertos colores en particular, blanco, azul y dorado.
Se fue acercando, hasta llegar a mi ventana y pude verlo mejor, era precioso, nunca había visto nada igual, las plumas eran idénticas al silbato de Sky, tenían un color blanco con las puntas doradas, su cuerpo también estaba cubierto por estas plumas pero tenían un color diferente un poco más azulado y su cabeza tenía un gran parecido al de las águilas. Tenía grandes garras, al parecer no servían sólo para transportar personas.
-Sube, nos llevará a la colina que te he dicho antes.
-¿Estás seguro?-dije algo asustada, ya que el ave era hermoso, pero también daba algo de miedo- como no me conoce...
-Sube, no te pasará nada lo estaré vigilando...-dijo intentando tranquilizarme.
-¡¿De verdad?!-dije algo desconfiada.
Empecé a acercarme al borde de la ventana el animal me miró, y se inclinó para que pueda subir a su lomo.
No sabía qué estaba pasando, estaba sorprendida, pensaba que se pondría nervioso y al parecer Sky también estaba sorprendido.
Me subí y se puso cariñoso conmigo, me agarré fuertemente a su plumaje y sentí la necesidad de recostarme. Cuando lo ice cerré los ojos y en ese momento oí gritos de Sky.
-¡FLORA VUELVE!-gritó
No podía abrir los ojos pero sabía que el ave me estaba llevando a algún lugar y yo confiaba en él.
-Sí, creo que sí ¿te vale un vestido?
-¿Me lo enseñas?
-¿Azul por qué?
-El elemento de mi pueblo es el cielo, y todos van de azul, sólo lo digo para que no llames mucho la atención.
-Entonces cogeré algunas camisetas azules - dije
Le enseñé un vestido que tenía, era azul claro, me lo había comprado en la playa hace un año, pero me seguía gustando y me quedaba bien.
-Sí, ese vale -dijo algo nervioso
-No te preocupes, ya termino- dije intentando tranquilizarlo.
Había metido en una cartera grisácea, unos vaqueros, 2 vestidos y 4 camisetas azules no muy oscuras. Yo también estaba algo nerviosa,no sabía lo que me esperaba, ni si iba a combatir, aunque me lo imaginaba y eso me preocupaba. Pero por algún motivo tenía la necesidad de hacerlo, y si Sky me enseñaba a luchar, sabía que poco a poco podría salir adelante. Pero había algo que no entendía, habían más personas que me estaban buscando para que les ayudara y, ¿por qué Sky me había dicho que sólo podía ayudar a uno de todos?. Por algún motivo presentía que tarde o temprano lo iba a descubrir y no me iba a gustar nada.
-¡Ya he terminado!- dije cogiendo la cartera.
-Entonces vamos- dijo abriendo la ventana.
-En cualquier caso, ¿dónde vamos?-pregunté
-Ahora mismo nos dirigimos a la puerta que nos conducirá a mi pueblo, que está en una pequeña colina no muy lejos de aquí.
-Entonces, ¿por qué abres la ventana?
-Espera y verás-dijo sacando algo de su bolsillo.
-¡¿Eso qué es?!-pregunté sorprendida
-Es un silbato
-Pues no lo parece, se parece más a una...
-Una pluma, ya lo sé, es que en realidad eso es lo que es.
-Sí, pero ¿cómo puede convertirse una pluma en un silbato?
-Es una pluma especial, no la hemos convertido en un silbato ya era así.
-¿cómo es posible?
-Pronto lo sabrás-dijo con una mirada de querer sorprenderme.
Al rato Sky sopló suavemente a la "pluma" y de ella salió un sonido suave y relajante, parecía ese tipo de melodía que te hace dormir.
A lo lejos, entre las nubes, pude divisar una especie de ave, era enorme y se distinguían en él ciertos colores en particular, blanco, azul y dorado.
Se fue acercando, hasta llegar a mi ventana y pude verlo mejor, era precioso, nunca había visto nada igual, las plumas eran idénticas al silbato de Sky, tenían un color blanco con las puntas doradas, su cuerpo también estaba cubierto por estas plumas pero tenían un color diferente un poco más azulado y su cabeza tenía un gran parecido al de las águilas. Tenía grandes garras, al parecer no servían sólo para transportar personas.
-Sube, nos llevará a la colina que te he dicho antes.
-¿Estás seguro?-dije algo asustada, ya que el ave era hermoso, pero también daba algo de miedo- como no me conoce...
-Sube, no te pasará nada lo estaré vigilando...-dijo intentando tranquilizarme.
-¡¿De verdad?!-dije algo desconfiada.
Empecé a acercarme al borde de la ventana el animal me miró, y se inclinó para que pueda subir a su lomo.
No sabía qué estaba pasando, estaba sorprendida, pensaba que se pondría nervioso y al parecer Sky también estaba sorprendido.
Me subí y se puso cariñoso conmigo, me agarré fuertemente a su plumaje y sentí la necesidad de recostarme. Cuando lo ice cerré los ojos y en ese momento oí gritos de Sky.
-¡FLORA VUELVE!-gritó
No podía abrir los ojos pero sabía que el ave me estaba llevando a algún lugar y yo confiaba en él.
La historia va que ni pintada.
ResponderEliminar¿Qué le sucederá ahora a Flora?
Que ganas de enterarme de que sucederá ahora ;D
¡Espero impaciente ele próximo!