Capitulo 1
Algunas personas dicen que "si quieres tener un amigo da igual de qué color o aspecto sea, lo único que te tiene que gustar es cómo es por dentro y que uniendo tu fuerza con la de esa persona por muy mala que sea la acción que hagáis siempre vais a contar el uno con el otro y que siempre seréis ganadores" o algo así. La cuestión es que a mí, en cierto modo, esa frase izo que aceptara lo que me está pasando.
Hay una cosa del dicho ese que exagera, o eso creo yo, porque una cosa es tener amigos que sean de otro país, como EEUU o Francia; o que sea rubio y moreno u otras cosas, ¿ pero que sea de cuento?. Bueno aunque tampoco está tan mal tener un amigo de un año mayor que tú, con unas orejas algo puntiagudas, con una trenza que llega casi a las rodillas, con unos ojos verdes bosque y de pelo rubio y piel tostadita, bueno yo le pondría la piel más blanca ,ya que, la primera vez que lo vi , además de quedarme sorprendida por lo que estaba viendo, me fijé en sus rasgos. Y aunque admito que era apuesto y formal, no dejaba de pensar lo raro que era.
Esa vez pensé que estaba soñando porque lo vi algo recostado en el marco de mi ventana, a la luz de la luna. Yo estaba sumida en la oscuridad, puesto que se suponía que debía de estar durmiendo, y lo estaba, hasta que oí un crujido e intentaba buscar el interruptor de la lámpara de noche que había en mi mesita. No sé por qué se me ocurrió mirar a la ventana, él estaba allí y yo no dejaba de mirarle y luego fue como si se diera cuenta de ello, se puso de pie dentro de mi habitación y se acerca.
-Hola-dice él
-Ho...la-le respondo
-Esto, ¿te encuentras bien?-dice
-Eso creo, me siento un poco mareada me duele la...
Cuando desperté estaba recostada en mi cama, pensando que lo que había sucedido en la noche solo era un sueño extraño. Pero aún así, con ese pensamiento en mi cabeza, me seguía sintiendo un poco mareada y con dolor de cabeza.
Algunas personas dicen que "si quieres tener un amigo da igual de qué color o aspecto sea, lo único que te tiene que gustar es cómo es por dentro y que uniendo tu fuerza con la de esa persona por muy mala que sea la acción que hagáis siempre vais a contar el uno con el otro y que siempre seréis ganadores" o algo así. La cuestión es que a mí, en cierto modo, esa frase izo que aceptara lo que me está pasando.
Hay una cosa del dicho ese que exagera, o eso creo yo, porque una cosa es tener amigos que sean de otro país, como EEUU o Francia; o que sea rubio y moreno u otras cosas, ¿ pero que sea de cuento?. Bueno aunque tampoco está tan mal tener un amigo de un año mayor que tú, con unas orejas algo puntiagudas, con una trenza que llega casi a las rodillas, con unos ojos verdes bosque y de pelo rubio y piel tostadita, bueno yo le pondría la piel más blanca ,ya que, la primera vez que lo vi , además de quedarme sorprendida por lo que estaba viendo, me fijé en sus rasgos. Y aunque admito que era apuesto y formal, no dejaba de pensar lo raro que era.
Esa vez pensé que estaba soñando porque lo vi algo recostado en el marco de mi ventana, a la luz de la luna. Yo estaba sumida en la oscuridad, puesto que se suponía que debía de estar durmiendo, y lo estaba, hasta que oí un crujido e intentaba buscar el interruptor de la lámpara de noche que había en mi mesita. No sé por qué se me ocurrió mirar a la ventana, él estaba allí y yo no dejaba de mirarle y luego fue como si se diera cuenta de ello, se puso de pie dentro de mi habitación y se acerca.
-Hola-dice él
-Ho...la-le respondo
-Esto, ¿te encuentras bien?-dice
-Eso creo, me siento un poco mareada me duele la...
Cuando desperté estaba recostada en mi cama, pensando que lo que había sucedido en la noche solo era un sueño extraño. Pero aún así, con ese pensamiento en mi cabeza, me seguía sintiendo un poco mareada y con dolor de cabeza.
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